lunes, 20 de diciembre de 2010
El mar te ofrece vida y amor
Una bella imagen que, aunque un montaje, nos habla de la fuente de vida que genera esa gran masa de amor puro.
domingo, 19 de diciembre de 2010
Una simple mirada.
Levanté la vista hacia el oscuro cielo de invierno. Sirius se alza esplendoroso como un diamante en su eterna carrera tras Orión que nunca alcanzará a las Pleyades juguetonas y discretas. Las nubes se anuncian por el oeste trayendo nuevas lluvias. Los olivos se agitan de alegría tan solo pensarlo y por el tajo se precipita el viento hacia la montaña que lo espera sin inmutarse.
La luna creciente no tiene necesidad de mirar a nadie y todos la siguen con la mirada de una marea inteligente.
Deseos de efímera eternidad que se termina para volverse a crear sin dejar más espacio vacío que el propio vacío del espacio entre dos átomos de puro amor.
Un humano lo ve todo creyéndose el centro de ese vacío pero sabe que esta ilusión es un regalo del propio misterio de la existencia.
La luna creciente no tiene necesidad de mirar a nadie y todos la siguen con la mirada de una marea inteligente.
Deseos de efímera eternidad que se termina para volverse a crear sin dejar más espacio vacío que el propio vacío del espacio entre dos átomos de puro amor.
Un humano lo ve todo creyéndose el centro de ese vacío pero sabe que esta ilusión es un regalo del propio misterio de la existencia.
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